Erase una Vez una Gorda muy Gorda que no Temía a las Olas Asesinas

Erase una vez una gorda muy gorda que no temía a las olas, ni a los maremotos, se creía indestructible, «Tsunamis a mi! «, se decia para sí, cada vez que visitaba la playuqui, cuando …de repente!! ahh!!!, una ola tras otra fué atrapándola y engulléndola poco a poco,  y la celulitis, la barriga cervera,